¡Hola creadorxs! Hacía mucho que no pasaba por el blog. Y hoy lo hago por un gran motivo: haceros un resumen del verano tan entretenido y educativo que he pasado en el pueblo de Gimileo, en La Rioja. Allí he estado todo julio y agosto por las mañanas en su ludoteca desarrollando actividades, juegos y talleres creativos a niñ@s de entre 4 y 13 años. Esta ludoteca estaba comandada por Imagínate, empresa de animación y tiempo libre con amplia experiencia en el ámbito social, educativo y cultural.
Ha sido una gran oportunidad veraniega para desarrollar juegos, salidas y actividades creativas con más profundidad mientras nos íbamos conociendo. Esta experiencia, con una duración de 2 meses y que se extendía durante las mañanas, nos ha permitido a mi compañera monitora y a mí observar sus inquietudes y plantear un abanico de opciones lúdicas según veíamos sus energías y gustos. Intentábamos no forzar y crear un ambiente agradable y entretenido donde pudieran expresarse y convivir con respeto. Por eso ell@s escogían según el rato a qué actividad querían dedicarse: decidían qué materiales usar para crear (una manualidad más prefijada o más libre), qué pasatiempo de mesa desarrollar o qué juego en el patio exterior promover junto a otr@s compañer@s.














































































También cuando el tiempo nos lo permitía hacíamos excursiones a los parques de Ollauri (pueblo de al lado al que llegábamos caminando 20 minutos), a los parques del propio Gimileo, a las orillas de su río o a su mirador. Una mañana de agosto tuvimos actividades extraordinarias: el equipo de Imagínate montó un hinchable de agua para refrescarnos y crearon después una fiesta de espuma en el parque del Espolón.
